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Adoración Nocturna Española

 

Adorado sea el Santísimo Sacramento   

 Ave María Purísima  

 
 

 

2026

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Temas de reflexión

Mayo

INTIMIDAD ADORABLE

 

        En todas la Vigilias de la Adoración Nocturna tenemos la posibilidad de comulgar. ¡Ojalá lo hagamos como se merece este gran acto de amor! Con fe en el misterio que recibimos, en estado de gracia y habiendo guardado el ayuno eucarístico… Tres mínimos para acercarnos a él, pero máximos no hay ninguno. Ojalá que nuestra fe sea muy viva, nuestra caridad ardiente y nuestra preparación corporal grande.

        Comulgar es uno de esos momentos más hermosos que puede el cristiano vivir sobre la tierra. Como un adelanto del Cielo. Que las facilidades que la Iglesia Madre nos da en este tiempo para poder hacerlo con frecuencia no permitan que se nos convierta en un gesto rutinario.

        Ojalá comulguemos siempre como el día de nuestra primera comunión, con el mismo fervor e inocencia. Luis de Trelles escribió a su hija una serie de cartas para prepararla para hacer su primera comunión. Son un tesoro catequístico que nos pueden ayudar nuestra vigilia mensual para preparar el corazón. Aquí algunas frases:

         "Detente en este misterio que vas a recibir por vez primera, considerando quién viene, cómo viene, para qué viene, lo que te pide, y los frutos que de esta merced, infinitamente amorosa, puedes llevar al fondo de tu alma y conservar allí toda tu vida. La comunión es y se compone de dos palabras, que dicen común-unión, esto es, unión recíproca de dos seres, en que el uno toma y recibe algo del otro mutuamente Y para el uno de los seres es Dios, toma a sí al comulgante y éste recibe de Dios, no sólo favores y virtudes, sino al mismo Dios que en cierta manera se compenetra con su criatura, comunicándose el Corazón de Jesús al del hombre o mujer que lo recibe. Y puede entrar, si el cristiano lo desea de veras, en intimidad adorable con el divino y amante Señor".

        No hay poca materia de meditación en estas frases. En cada comunión Dios nos abraza interiormente, es tan fuerte su deseo de unión que no basta con un abrazo de dos cuerpos que se entrelazan. En su caso su cuerpo entra dentro del nuestro para vivificarlos desde dentro, para que su Corazón pueda comunicarse directamente con el nuestro. Es sin duda una intimidad adorable, podemos adorar la Majestad de Dios, pero en la intimidad de un abrazo interior. Además…

        "Esta intimidad no se rompe si el mortal no la desecha ofendiendo al Criador, pues, aunque después de la digestión desaparecen las especies, Jesucristo, en cuanto Dios y hombre, queda de un modo especial unido a su criatura por vínculos de amor inefable. Es la comunión, mi hija querida, como un desposorio del alma con Dios, que quiere que aquella viva de su vida, y que se congratula de hacer vida común con ella, pudiendo decir el que guarda fidelidad a este enlace, que ya no vive sino de Cristo como dice san Pablo: Vivo yo, ya no yo, sino Cristo vive en mí. (Trelles, LS 5, 1874, 165-168)

        Como un desposorio, como un vivir uno para el otro… la comunión eucarística se ordena a la comunión de corazones. Tiene su momento fuerte en el contacto sacramental, pero no cesa a no ser por nuestro pecado, sino que crece en el día a día. "Adoradores en la noche, testigos en el día". Esta es la divisa de Trelles para nosotros.

        Que nuestra comunión de hoy la vivamos así, como un abrazo interior, en adorable intimidad, como un momento de especial contacto con la carne de Cristo, de comunicación de corazón a corazón. Que los diez minutos que transcurren mientras desaparecen las especies eucarísticas sirvan de pauta e inspiración para las otras 24 horas de nuestro día.

   ¿Recuerdas alguna comunión especialmente vivida?   

  ¿Cómo te gusta recibir a Jesús cuando comulgas?   

  ¿Qué es lo primero que le dices?