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Adoración Nocturna Española

 

Adorado sea el Santísimo Sacramento   

 Ave María Purísima  

 
 

Liturgia de las Horas

 

Santos y Beatos

Catalina Labouré vg, Esteban mj mr, Andrés Trân mr.
 

 

5JUAN ANTONIO PÉREZ MAYO (1907-1936)

       Misionero Oblato de María Inmaculada. A los 14 años entró en la A.N.E de su pueblo Santa M.ª del Rey (León    

          Murió en Paracuellos el 28 de noviembre.

 


5

      MARCELINO SÁNCHEZ FERNÁNDEZ (1910-1936)

        Misionero Oblato de María Inmaculada. Tarsicio, paisano de Pérez Mayo.

         Murió en Paracuellos el 28 de noviembre.

 

 

Oración colecta

          Dios todopoderoso y eterno, que al beato Francisco Esteban y a sus compañeros les has concedido la gloriosa victoria del martirio, mediante su oblación cruenta, haz que, por sus méritos e intercesión, po- damos dar testimonio ante el mundo, como ellos, de quién es Jesucristo. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Oración

       Jesús, Salvador nuestro, tú has querido manifestar especialmente la santidad de algunos Oblatos que moran ya en la casa paterna.
       Te pedimos hoy por la glorificación de los Mártires Oblatos de España.
       Muestra      con    mayor   claridad   la    obramaravillosa que realizaste en ellos y por ellos dándoles la fuerza de morir por confesar su fe en Ti. Concede a   tu Iglesia  reconocerlos y presentarlos a todos los fieles como auténticos mártires cristianos. María Inmaculada, Madre de Misericordia, intercede por nosotros ante tu Hijo, que con el Padre y el Espíritu Santo Vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.      

 

           Los mártires nos enseñan que nuestro testimonio del Evangelio pasa, no sólo por una vida virtuosa, sino también, a veces, por el martirio. El Santo Padre Benedicto XVI, en la Carta Apostólica de beatificación, afirma que los veintidós Mártires Oblatos y el laico, padre de familia, «fieles a su vocación, anunciaron constantemente el Evangelio y, derramando la propia sangre, dieron testimonio de su amor puro al Señor Jesús y a su Iglesia».
          Este es el mensaje que nos ofrecen los Beatos Mártires. La sociedad no tiene necesidad de odio, de violencia y de división, sino sólo de amor, de perdón y de fraternidad. A un mundo debilitado por heridas de toda clase, el cristiano está llamado, también hoy, a darle un testimonio fuerte de la presencia providencial de Dios y de la eficacia de su gracia que, de modo misterioso peroreal,cambialos pensamientos malvados en pensamientos de bien.
          Imitemos la fortaleza de los mártires, la solidez de su fe, la inmensidad de su amor, la grandeza de su esperanza: «Oh Dios - hemos rezado en la oración colecta- haz que, por los méritos y la intercesión de los Beatos Mártires,podamos dar testimonio de la fe y de la verdad ante el mundo».

Cardenal Amato en la homilía de beatificación

 

5       CÁNDIDO CASTÁN SAN JOSÉ (1894-1936)

      Casado. Dos hijos. Empleado de ferrocarriles. Natural de Benifayó (Valencia). Adorador en la iglesia del Espíritu Santo de Madrid desde marzo de 1926 a septiembre de 1930 en que se traslada a Pozuelo. Asistía con regularidad.

Mártir en Pozuelo de Alarcón el 24 de julio.        Fiesta litúrgica: 28 de noviembre

 

5GUILLERMO LLOP GAYA (1880-1936)

Figura como adorador mártir en Villarreal.
Prior de la Comunidad de Ciempozuelos.de los Hermanos de San Juan de Dios.

Martirizado el 28 noviembre 1936.     Fiesta 25 de octubre

 

          GUILLERMO LLOP GAYA era prior de la comunidad de Ciempozuelos. Fue elegido dos veces provincial y consiguió mejorar la situación de los centros y la formación del personal.
          Cuentan que estando en Roma en 1919 en el Hospital de la Ísola Tiberina, le visitó con otros religiosos de la provincia de Foggia, el P. Pío que le dijo: ―Usted morirá mártir‖. Él, contestó: ―No me caerá esa breva‖. Pero le cayó y dicen que exclamó: ―¡Ea! Ya estoy pronto a ello, hasta el cielo!‖.
          Siete meses antes el Hno. General, Narciso Durchschein, desde Roma había enviado la siguiente misiva: ―Vista y examinada atentamente la gravísima situación de España... Nuestros religiosos no abandonarán la asistencia de los enfermos, sino cuando las autoridades se hagan cargo de ellos... Estén a la cabecera de los enfermos hasta que fuerza mayor imponga abandonarlos... Esto será heroico en algunos casos, dado el estado de anarquía reinante, pero así nos lo impone un sagrado deber".

 

5JULIÁN PLAZAOLA (1915-1936)

Tarsicio en San Sebastián. Hermano de San Juan de Dios.

Martirizado el 28 de noviembre de 1936.     Fiesta: 25 de octubre.  

 

          JULIÁN PLAZAOLA pertenecía a la Comunidad de Ciempozuelos. Había tomado el hábito de Hermano de San Juan de Dios el 7 de septiembre de 1934, cinco días antes de cumplir 19 años.
          Julián era natural de San Sebastián (Guipúzcoa). Formó parte de los primeros grupos de Tarsicios de la Adoración Nocturna en San Sebastián que habían sido fundados en 1920.
Tenía 21 años de edad cuando sufrió martirio.
          Cuenta su hermana sor Mª Teresa de Jesús: ―En la última carta que me escribió me mandaba la vida de los mártires de la Orden de San Juan de Dios (en América y Filipinas) y me decía que su mayor felicidad y dicha sería imitarles, derramando hasta la última gota de su sangre para acelerar el reinado del Corazón de Jesús‖.

 

5PEDRO DE ALCÁNTARA BERNALTE (1910-1936)

Tarsicio y después adorador en Moral de Calatrava (Ciudad Real). Tras el servicio militar ingresó en la Orden Hospitalaria de
San Juan de Dios.

Martirizado el 28 de noviembre.       Fiesta litúrgica: 25 de octubre

 

         PEDRO ALCÁNTARA BERNALTE nació el 4 de agosto de 1910 en Moral de Calatrava (Ciudad Real). Tras recibir la Primera Comunión ingresó en los Tarsicios y después en la Adoración Nocturna. Fue un muchacho muy caritativo y bueno que visitaba el Asilo de Ancianos y ayudaba a una anciana ciega (la Matacana), muy pobre, para quien pedía limosna, le hacía la limpieza de la casa y la acompañaba los domingos a misa. También impartía clases a los niños y les explicaba el catecismo y vidas ejemplares. Después de cumplir el servicio militar, con 25 años, ingresó en la Orden Hospitalaria, como ―la más a propósito para satisfacer sus ansias de caridad y amor‖, incorporándose en Ciempozuelos (Madrid) en junio de 1935.

 

5EDUARDO BAUTISTA JIMÉNEZ (1885-1936)

Fue uno de los fundadores de la ANE en su pueblo, La Gineta (Albacete). Hermano de San Juan de Dios.

Martirizado el 28 de noviembre.       Fiesta litúrgica: 25 de octubre

 

          EDUARDO BAUTISTA JIMÉNEZ nació en La Gineta, el día 5 de enero de 1885, en una familia de profundas raíces cristianas y trabajadores del campo. Con 47 años, entró en la Orden de Frailes Menores Franciscanos, en el convento de Murcia, como hermano lego. Más tarde, con dispensa de sus votos, entró en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. La razón la da él mismo: "mi espíritu me lleva a servir en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a los pobres enfermos, que tanto lo necesitan". Fue admitido como postulante en Ciempozuelos el 14 de septiembre de 1935 y vistió el hábito de hermano de San Juan de Dios el 7 de diciembre.
          Al comienzo de la guerra es detenido y conducido a la cárcel de San Antón. Permaneció allí cuatro meses sufriendo insultos y malos tratos. El 28 de noviembre de 1936, hacia las 7 de la mañana, con las manos atadas atrás, lo sacaron de la cárcel y lo condujeron a Paracuellos del Jarama donde encontró la muerte junto a otros hermanos de su Orden.


5PEDRO DE ALCÁNTARA BERNALTE

(1910-1936) Tarsicio y después adorador en Moral de Calatrava (Ciudad Real). Tras el servicio militar ingresó en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

Martirizado el 28 de noviembre.

PEDRO ALCÁNTARA BERNALTE nació el 4 de agosto de 1910 en Moral de Calatrava (Ciudad Real). Tras recibir la Primera Comunión ingresó en los Tarsicios y después en la Adoración Nocturna. Fue un muchacho muy caritativo y bueno que visitaba el Asilo de Ancianos y ayudaba a una anciana ciega (la Matacana), muy pobre, para quien pedía limosna, le hacía la limpieza de la casa y la acompañaba los domingos a misa. También impartía clases a los niños y les explicaba el catecismo y vidas ejemplares. Después de cumplir el servicio militar, con 25 años, ingresó en la Orden Hospitalaria, como ―la más a propósito para satisfacer sus ansias de caridad y amor‖, incorporándose en Ciempozuelos (Madrid) en junio de 1935.