Santos, Beatos, Venerables o Siervos de Dios

ADORADO SEA EL SANTISIMO  SACRAMENTO
AVE MARIA PURISIMA

 

 

Santos

Santos: Mediante la canonización se concede el culto público en la Iglesia universal, se le asigna un día de fiesta y se le pueden dedicar iglesias y santuarios. Para llegar a este último escalón del proceso de la Causas de Canonización han debido cumplirse un milagro, en fecha posterior a la Beatificación. Las canonizaciones se celebran en Roma y las preside el Papa.

Beatos

Para ser Beato se requiere un milagro obtenido a través de la intercesión del Venerable y verificado después de su muerte tras un estudio minucioso, completo y exhaustivo. El milagro no es necesario si la persona ha sido reconocida mártir.Los beatos son venerados públicamente pero solo por la iglesia local, no se incluyen en el calendario romano ni se proponen a toda la iglesia. Desde Benedicto XVI, los beatos son proclamados por los obispos siendo la beatificación en sus diócesis respectivas.

 

Venerables

Los Venerables son aquellos Siervos de Dios a los que el Papa les ha firmado el Decreto de Virtudes Heroicas o de martirio. Son dignos de veneración pero siempre que sea en privado y nunca en actos públicos. Se reconoce que el Siervo de Dios vivió las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad), las cardinales (fortaleza, prudencia, templanza y justicia) y todas las demás virtudes de manera heroica; es decir, extraordinaria.

 

Siervos de Dios

Los Siervos de Dios son aquellos personas muertas en olor de santidad, y que normalmente pasados cinco años de su fallecimiento, se inicia la causa de beatificación. Para ello, el postulador, que es el representante del presunto santo, solicita la apertura de la causa al Obispo de la Diócesis.. Comienza así una primera fase en la que se busca información, testigos y milagros. Es un proceso largo y detallado que se lleva a cabo primero en fase diocesana y después en fase romana.

 

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