EX-LIBRIS

 


MEDITACIONES SOBRE LA EUCARISTÍA

 

FRANCISCO ALEJANDRO ROULLET
Monseñor de La Bouillerie



Hace unos meses en la página de recesiones de libros de Alfa y Omega, me llamó la atención un título: “Meditaciones sobre la Eucaristía”. Me pareció interesante para nuestra causa. Nos ha costado adquirirlo. Pero, después de muchas indagaciones ya lo tenemos. Es un libro de la Adoración Nocturna y para la Adoración Nocturna.

Se remonta nada menos que a la fundación de la misma. Monseñor de la Bouillerie vicario general de Paris mantenía desde 1844 una Asociación para la adoración nocturna en casa, para hombres y mujeres. Y había contribuido a fundar la Asociación Nocturna del Santísimo Sacramento, asociación femenina iniciada por la Srta. Debouché núcleo de las religiosas Reparadoras.

Hermann Cohen, brillante pianista, judío convertido al catolicismo en 1847, entró enseguida en contacto con Monseñor de la Bouillerie, quien le autorizó a que buscara hombres de fe capaces de adorar a Jesús en la Eucaristía con espíritu de reparación. Y pronto reunió a 23. El 6 de diciembre de 1848 en la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias tuvo lugar la primera vigilia nocturna de la Adoración.

Estas meditaciones eucarísticas son las que predicó Monseñor de la Bouillerie a estos primeros adoradores, antes que fuera nombrado Obispo de Carcasone. Han sido actualizadas por Pedro Antonio de Urbina. No ha hecho más que poner por escrito, dándoles nueva forma, las palabras que dirigió en las reuniones mensuales.

Pedro Antonio de Urbina se ha propuesto un noble fin al componer este libro. Primeramente ha querido proponer varias formas de meditación para las doce horas de la noche que cada año consagramos a la adoración al Santísimo Sacramento, y después ha querido sugerir algunos ejemplos, aunque imperfectos, para enseñarnos a meditar sobre este entrañable misterio.

Los escritos de que se sirve se refieren, por lo general, de manera insistente a la Divina Eucaristía, pero llena enteramente de este único pensamiento y propósito y teniéndolo constantemente ante los ojos ha podido referir tácitamente a la Eucaristía lo pasajes y textos que ha escrito para que nos habituáramos de este modo a encontrar sin dificultad la Eucaristía en todas las lecturas piadosas que hagamos particularmente en la Sagrada Escritura.
Desearía que la Eucaristía estuviese siempre como a la entrada de nuestro pensamiento para pensar sobre todo en ella, y que estuviese también como a la entrada de nuestro corazón para amarla sobre todas las cosas.

Estas meditaciones son para las almas piadosas, para las que han saboreado cuan grande es el Señor en el Sacramento del Altar, esas almas piadosas amantes de la Eucaristía hallarán en este libro sentimientos que son los suyos y que Dios le ha inspirado muchas veces.
El autor se consideraría dichoso si las breves meditaciones fueran motivo de algún acto de amor al Santísimo Sacramento, y si durante la hora de nuestra adoración nosotros fuésemos como débiles lámparas colgadas de la bóveda de la iglesia, que alumbra lo suficiente para guiar nuestros pasos hacia el Sagrario pero no tanto que disminuya el encanto de su misteriosa oscuridad adorable; que nos ayuda en nuestra oración, pero sin evitarnos el recogimiento interior que pide la Eucaristía.

Son diversas meditaciones, y los títulos tan sugestivos como: El sueño de la Eucaristía, El campo divino de la Eucaristía, Como nos ama Jesucristo, Confianza, Las tres palomas, El don de Dios, Dios oculto, El hijo pródigo, El más grato recuerdo y la mejor esperanza, La Sagrada Pasión y la Eucaristía, Donde el cristiano halla a Dios, María y la Eucaristía, La puerta del Sagrario, Ester, La unión eucarística, Las dos comuniones.
Ojalá que este libro nos sea provechoso en nuestro amor y compromiso con la Eucaristía.

J.L.O.

N.º 27/Abril-Junio 2008

 



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